Cómo vestirse para la oficina con algo más que básicos

Retomo la actividad en el blog con un post que pidieron en Twitter y que tal vez a más de uno le puede servir.

Todos sabemos que la ropa se estropea fácilmente, sobre todo si le damos un uso diario. Cuando empecé a trabajar, tenía destinada “ropa para todos los días” y “ropa para salir”. Lamentablemente, esa división fue desapareciendo cuando seguí trabajando y tuve que bancar la ropa yo sola. A partir de ahí, tengo prendas que las uso para todo y luego me termino arrepintiendo porque terminan hechas pelota en poco tiempo.

Consejo principal: destinar prendas específicas para el trabajo. Con esto evitamos darle uso a esas prendas más linditas que siempre queremos que duren más. Esto no implica que lo peor del ropero lo dejes para trabajar, tampoco trabajás haciendo zanjas en la ruta, vieja. Pensá que esa ropa vas a usarla seguido, así que más te vale que te guste.
Esto también ayuda en el caso que no tengas un uniforme establecido. En realidad sí, es como autoimponerte uno, pero no tiene sentido gastar tanta plata en ropa para laburar, mejor usá ese dinero para comprar ropa que tengas ganas de usar en otros ámbitos.

Para esto les sugiero destinar algunos pantalones únicamente para trabajar; pueden ser de gabardina, de vestir, jeans o lo que les permitan usar y les quede cómodo (no vale pantalón de pijama, salvo que seas freelance).
Con los zapatos se puede hacer lo mismo y con las camisas y remeras también, aunque esto creo que es lo más flexible.

Levantame los básicos, te lo pido por favor
Creo que la forma de variar un poco y salir de los básicos a los que muchas veces estamos obligados (tengamos uniforme o no), es agregando los queridos accesorios: cinturones, collares, carteras, pulseras, pañuelos, prendedores, medias. Por favor, ¡no se olviden del pelo!, no lo dejen de lado, anímense a agregar accesorios ahí. Esa es otra fuente inagotable (?) de posibilidades de tuneo: vinchas, colitas, broches y peinados distintos (dentro de las capacidades motrices de cada una), pueden ayudar a variar el look y eliminar esa imagen de “todos los días la misma cara”.

Recuerden:
1) Estar presentables no implica ponerse encima mil cosas y chucherías. El “menos es más” nunca dejará de estar vigente.
2) La ropa que destinen para ir a trabajar tiene que adaptarse a diferentes ámbitos. Si en general la vestimenta es informal, a ese montoncito de prendas que seleccionan, agréguenle alguna cosa más formal para tener por las dudas (reuniones, visitas de algún capo máximo a la oficina, etc.)
3) No se aten exclusivamente a eso. Suena contradictorio, sí. La idea es que no hagan pelota toda la ropa que tienen, pero si algo “de salir” lo usan para el trabajo alguna vez, no va a explotar el mundo. Respiren en paz.

A continuación, algunos ejemplos:

1) Cinturones
Pasen por acá para ver 12 formas distintas de usar un cinturón, así variamos un poquito la cosa.

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

2) Collares

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

3) Pañuelos

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

4) Medias
Aprovechemos a usar medias con vestidos, polleras y shorts mientras el invierno no nos aplasta. Bueno ok, ustedes usan todo el año, yo no.
Salgamos de las típicas medias negras, pongamos color y algunas estampas (ojo las de piernas más gorditas, mejor ir por lo liso o algún estampado que favorezca)

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

5) Accesorios para el pelo

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

Via Pinterest

  • Pingback: Casual Friday: vómo vestirse sin parecer recién salido de la cama by Consejos Regios()

  • Sofia

    Es muy cierto que muchas veces aun que usemos uniforme en el trabajos, acabamos usando prendas personales y así acabamos acortando la vida útil de nuestras prendas, a mi me pasó cuando trabajaba en un spa, los pantalones y las blusas obvio blancos no duraban y use los míos, tremendo error!!!

    Decidí comentarle al gerente que por obvias razones los uniformes no duraban nada por que diario había que lavarlos, pues la presentación es básica, y con dos cambios era imposible sobrevivir 6 días, así que le propuse buscar un fabricante, así llegamos a la solución sin mayor problema o drama, aquí les comparto quien nos apoyo http://uniformessecretariales.com.mx/ desde luego que se buscó algo de stock pero bien valió la pena, desde luego que no me regresaron la inversión de mis prendas, pero al menos ya no tuve que hacer uso de ellas.

    Por último, es muy cierto que si se usan accesorios bonitos y bien coordinados se puede lucir muy bien y diferente, para salir de la monotonía.

Te puede interesar...