Autobronceantes, por Fernanda Cabrera

En estos últimos días he sentido varias consultas sobre autobronceantes, cómo hacer para que no manchen y cómo elegirlo, por eso se me ocurrió escribir este post para contarles mi experiencia con ellos.

La primavera es una etapa del año jodida, hace el suficiente calor como para ponernos ropa que implique mostrar las piernas, pero las tenemos ultrapálidas de tenerlas guardadas todo el invierno. ¿Qué mejor que estrenar la pollerita  o las bermudas con un lindo color dorado a espera de ese sol que ya vendrá por nosotros?

Los autobronceantes ya no son aquellos productos con olores extraños y efectos naranjas  para nada naturales; por suerte los productos que hay en el mercado si los usás bien quedás con un lindo tono dorado sin causar los daños de los primeros soles arrebatadores.

La idea no es solo que nuestra piel luzca sana sino que lo esté y para eso necesitamos cuidarla, hidratarla  y exfoliarla adecuadamente, para que el tono bronceado se destaque y sobre todo para que quede parejo.

La duda que todas y todos tenemos es: ¿cómo evitar quedar manchados? En principio, es fundamental utilizar una crema exfoliante para unificar el tono de la piel. Sobre todo en las zonas más rugosas como codos, rodillas.

Sobre la cara resulta esencial la exfoliación y usar un  producto autobronceador  específico para esta parte del cuerpo. El autobronceante en el rostro se aplica como la base de maquillaje,  incluyendo el cuello y la parte externa de las orejas. Hay que tener cuidado con las cejas, parece una bobada pero son traicioneras, se acumula la crema en ellas y quedamos con cejas manchadas en un par de horas.

En el cuerpo vas a necesitar ayuda, pero la clave es empezar de abajo hacia arriba y no saltearte partes, hacerlo todo seguido.

Una vez finalizada la aplicación hay que lavarse bien las manos con agua caliente y jabón, para impedir que queden naranjas revelando nuestro “SECRETO”.

Hay varias cosas que hay que tener en cuenta para su uso:

1) Tenés que comprar el que mejor vaya con tu tono  de piel: si sos blanca como una nube y al otro día apareces de un color tostado más que  llamativo se va a notar que no es para nada natural, por eso hay varias tonalidades de autobronceantes.

2) Hay que esperar unos minutos que la piel absorba bien la crema para vestirnos para que no manche la ropa; no es la piel la que cambia de color, el color lo da la crema al contacto con el aire, así que si te ponés una remera blanca enseguida de aplicarlo, te va a quedar toda manchada y seguramente vos también lo quedes, porque la remera te habrá sacado parte de la crema.

3) Hay que esperar por lo menos un par de horas para bañarte después de aplicado, para que el trabajo no haya sido en vano.

4) Si te vas a maquillar, acordate de dejar pasar un rato, porque a medida que pasa el tiempo el color se asienta y se oscurece un poco más y si no vas a parecer una mascarita.

5) Si las rodillas te quedaron mus oscuras, esperá que se tome bien el tono y cuando te bañes, pasate una esponja natural en la zona con un poco de shampoo anti caspa, no sé bien la razón pero me lo dijeron una vez, lo hice y me resultó. Que los químicos se preocupen de darnos la razón científica de tal hecho.

6) Si las manos a pesar de habértelas lavado enseguida te quedaron muy manchadas, podes aclararlas refregándote con medio limón y azúcar o en el peor de los casos con quitaesmalte oleoso.

7) La experiencia me ha enseñado que si lo vas a usar para algún evento en especial te lo pongas el día antes, te vas a ahorrar muchos problemas, sé de lo que hablo.

8) Y para darle un toque final si tenés que estar divina, las cremas esas que traen destellos dorados son el complemento perfecto, resaltan el tono que le diste a la piel y quedan muy bien.

Yo el único que he probado ha sido el de L´Oreal y no he tenido ningún problema. El efecto dura unos tres o cuatro días y con un buen aplicado no hay manchas.

 

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