Perfume de mujer, por Lili

Hace unos días llegó un mail de Lili, con un texto para colaborar con el blog. Al principio no se animaba a mandar porque supuestamente “no sabía de qué podía hablar”, pero realmente me gustó muchísimo lo que leí.

En el siguiente post queda más que demostrado que la regitud con la que tanto embromo, no se expresa solamente a través del exterior. Hay personas que más allá de lo que dicten las creencias familiares, optan por hacerle caso a lo que realmente las seduce.

Mi hermano, cuatro años mayor que yo y un gran seductor de la vida y la muerte,me decía siempre dos cosas: que no me maquillara porque parecía un payaso y me quitaba la frescura, y que no me pusiera perfumes.
Él pensaba que los perfumes más atractivos eran los propios del hombre y la mujer. Y como buen hijo de Obdulio, también pensaba que los hombre perfumados eran medio trolingas.
Logró que me sintiera por siempre ridícula con el maquillaje, pero no pude evitar morir de amor con los perfumes.

Como todas saben, de mañana usamos perfumes suavecitos de flores. Más frescos en el verano, con más cuerpo en el invierno. Mis preferidos son el Davidoff y anche el de Kenzo.
Para la noche, envolverse en el perfume es una magia de seducción, tal vez la única para mujeres como yo, despojadas de otros encantos.

Una noche estaba en un concierto y no podía concentrarme porque una mujer a mi lado tenía un perfume increíble que no conocía. Me dio vergüenza preguntarle y pasé meses buscándolo. Hasta que un día una clienta del restorán entró perfumada con él y pude saber cómo se llamaba: L’eau d’Issey de Miyake. Fue el que usé muchos años.

Este verano otra clienta me trajo de un viaje Un jardin en Méditerranée de Hermes y me morí muerta. Cada vez que me lo pongo me dan ganas de invitarme a salir.

Y los hombres con perfume también me encantan.En eso he traicionado a mi hermano.

Te puede interesar...