Consejos para mantenerse regia en un viaje largo, por Carmen

Me hubiera encantando tener este post hace casi un año, cuando hice un viaje de siete horas en avión en el que me desperté cada vez que alguien prendía una luz. También me hubiera sido de gran utilidad cuando durante ese mismo viaje tuve que hacer un tramo de dos horas con una nena llorando atrás, mientras el papá no sabía qué hacer con ella, y a la que terminé dándole un espejo de Hello Kitty para que jugara y cerrara la boca un rato.

Esta vez, la colaboración es de Carmen, con un post completísimo y súper útil sobre varias cosas a tener en cuenta a la hora de viajar, para perder la dignidad lo menos posible.

Viajar es lo mejor que hay, pero también es cansador. Ya sea que nos tomemos el ómnibus a Piriápolis, el barco a Buenos Aires o el avión al destino soñado, las chances que lleguemos a destino menos regias de lo que salimos son altísimas. Cuanto más largo el viaje, más probabilidades que terminemos agotadas y hechas una piltrafa. Con los años he adquirido alguna experiencia en viajes gracias a mi trabajo, y aplicando algunos pasos simples he conseguido viajar más cómoda. Acá van algunos consejos para evitar el lado malo de los viajes y poder llegar a destino descansadas, para poder disfrutar todo lo que el destino se merece.

Elegir la vestimenta adecuada
El primer punto es elegir la vestimenta de forma que sea cómoda pero sin perder la dignidad. Es clarísimo que viajar de jogging, cangurito XXL y crocs es lo más cómodo que hay, pero como me dijo sabiamente una amiga una vez, si es por comodidad andaríamos todo el día de jogging y así no funciona la vida.

De la cintura para abajo, recomiendo un jean cómodo, no muy apretado, o algunas calzas lindas. Nada de faldas o shorts porque nos podemos morir de frío con el aire acondicionado, y además, por más lindas piernas que tengas, nunca van a lucirse estando 8 horas sentada. De la cintura para arriba, alguna camiseta o camisa de algodón no muy apretada y un lindo cardigan. Es importante que la camiseta y cardigan sean largos, porque no vamos a querer mostrar piel o rollitos al guardar nuestro equipaje en el compartimento superior o al cambiar de posición en nuestro asiento buscando conciliar el sueño. El color de la ropa de preferencia no demasiado clarito. Siempre puede tocarnos un compañero de asiento que nos tire el café con leche encima.

El calzado es un punto importantísimo. He visto mujeres viajando de tacos altísimos y la verdad las envidio, pero en mi caso cuanto más cómodo el calzado, mejor. Tiene que ser cómodo porque seguramente tengamos que caminar mucho y muy cargadas. También recomiendo que se pueda sacar fácilmente, pero también volver a poner fácilmente en caso que tus pies se hinchen. Yo recomiendo un lindo par de zapatillas de tela o unas chatitas. En el último caso, hay que acordarse de empacar en el bolso de mano un par de medias para no morirnos de frío por el aire acondicionado. Por último, recomiendo un pañuelo de tela para el cuello, también por el aire acondicionado.

Pensar en el maquillaje y los accesorios
Yo no soy de maquillarme en general, así que prefiero viajar de cara lavada, pero si queremos tener un aspecto un poco más presentable, recomendaría unos polvos ligeros que dejen respirar a la piel, o una crema BB que humecte y dé color. Lápiz de labios humectante también y nada de maquillaje en los ojos.

Accesorios que sí: colgantes y reloj (si estamos cambiando de huso horario conviene cambiar la hora apenas nos subamos al avión para que nuestro cuerpo se vaya adecuando al nuevo horario). Accesorios que no: yo evitaría caravanas largas, que se pueden enganchar en el pañuelo o pueden pincharnos.

Cargar lo mínimo posible
Este punto es importantísimo y difícil de conseguir, porque por un lado queremos llevar encima todo lo necesario para el viaje (ver punto siguiente), y al mismo tiempo viajar lo más livianas posible. Lo primero es evitar cargar bolsas en las manos. Cuantos más bultos tengamos, mayor es posibilidad de dejarnos alguno olvidado en la sala de espera. Lo idea es llevar solo bolso de mano o mochila, pero si necesitamos llevar más cosas encima, recomiendo llevar un carry-on y un bolso de mano o cartera chica que podamos tener con nosotras en el asiento. Las mochilas (lindas, obviamente) son cómodas porque nos permiten tener las manos libres, pero tienen el inconveniente que a veces las cargamos de más y nos sentimos una mula de carga al minuto que llegamos al aeropuerto. Por eso el carry-on es mejor, y es preferible que no esté a tope de manera que tenga lugar para las compras que tengamos que hacer a último minuto en la terminal o aeropuerto. Recordemos: no a las bolsas en la mano.

Elegir muy sabiamente lo que llevar
El bolso de mano tiene que ser chico (por el punto 2), pero al mismo tiempo tener capacidad suficiente para albergar a una serie de objetos fundamentales para poder viajar cómoda y entretenida.
1. Que nunca falta la música. No solo es importante para mantenernos entretenidas, sino también para evitar conversaciones indeseables de compañeros de asientos (léase hombres cargosos o señoras quejosas) y bloquear el ruido de niños llorones, que por alguna ley de Murphy, mayor es probabilidad de encontrarlos cuanto más necesitemos dormir en el viaje. Acá recomiendo cargar el mp3 con música tranquila para poder dormir, o incluso conseguir algún app con “ruido blanco” en caso que dormir con música no sea de tu agrado. Los auriculares con cancelación de sonido pueden ser muy útiles también para bloquear ruidos molestos.
2. La lectura también es imprescindible, pero ojo con llevar tres libros de 500 páginas cada uno por no estar segura de antemano qué es lo que vas a querer leer. Lo mejor es lectura ligera en todos los sentidos. Puede ser alguna novela buena de esas que enganchan y no sueltan, y alguna revista para el final del viaje, cuando lo único que queremos es pasar hojas sin pensar. Los lectores electrónicos y tablets han solucionado mucho en ese sentido, porque les podemos cargar varios libros y elegir cuáles leer durante el viaje.
3. Limas. No sé si es por andar cargando valijas o por el aire seco de los aviones, pero es prácticamente inevitable que se me quiebre una uña viajando en avión. Ya sé, nunca una uña quebrada supuso el fin del mundo, pero viajar durante ocho horas con la uña puntiaguda, enganchándotela en todos lados, puede llegar a ser muy molesto. Por ese motivo, siempre llevo una lima encima (de papel porque las de metal te las sacan cuando revisan el equipaje), y además evito pintarme las uñas de colores fuertes antes de viajar.
4. Antifaz para dormir. Si sos de esas que durmiendo en la fila 34 te molesta cuando alguien prende la luz en la fila 10, el antifaz para dormir es un objeto imprescindible en el bolso de mano. Mi vida cambió una vez que empecé a viajar con ellos. Eso sí, que sea un lindo antifaz, y cómodo (hay algunos que aprietan mucho y te marcan la cara).
5. Las chances de que el pelo esté bien después de terminado el viaje son prácticamente nulas, pero hay algunas formas de tratar de minimizar el riesgo. Primero, mantener el pelo controlado durante el viaje con horquillas, pañuelos o moños (recomiendo este post por ideas). Segundo, tener un peine o cepillo de pelo chico para mejorar el aspecto después de una noche de sueño (sobre todo si usaste un antifaz). También puede ayudar llevar alguna crema para peinar con antifrizz para ayudar al look final.
6. La humectación durante un viaje en avión es imprescindible. La humedad en cabina es algo así como 0%. Por eso, es fundamental llevar encima crema humectante (lo ideal es alguna crema que sirva tanto para manos como para rostro) y barra humectante de labios, y una botellita de agua que seguramente tendremos que adquirir a precio de oro en el aeropuerto o terminal.
7. Otras cosas que no pueden faltar en mi bolso de mano: chicles, pañuelos descartables, barrita de cereales, lapicera. Chicles y lapicera son útiles y al mismo tiempo ayudan en caso que queramos iniciar una conversación con un vecino de esos que valen la pena (que raramente aparecen, debo advertir).

Un punto importante es tener todo bien organizado dentro del bolso de mano. Las cremas dentro de una ziploc, los papeles importantes en algún bolsillo, el cable del auricular bien enrolladito. Nada peor que andar revolviendo la cartera desesperada buscando el pasaporte o el pasaje mientras se cae el cepillo de dientes. También es importante tener a mano todo lo que vayamos a usar durante el viaje. Imaginate tener los auriculares en la mochila en el compartimiento superior y que una turbulencia te impida ir a buscarlos mientras un bebé llora desconsoladamente en el asiento de adelante. Es el infierno, y vas a querer evitarlo.

Así sí:

Via www.economyofstyle.net

Via Pinterest

Así no:

Via http://collegecandy.files.wordpress.com

Via http://www.tripstyler.com

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