Domingo amigo, por Maggie Bangerter

Via WeHeartIt

Dejemos de odiar los domingos y hagamos algo al respecto. Maggie nos dice qué cosas NO hacer estos días y saca a la luz su lado más minita.

Luego de varios intentos los domingos siguen sin caerme bien. Es por eso que voy a dejarles una guía de cosas que no se deben hacer un domingo (ahora es cuando viene la parte de minita resentida y poco cool).

Nunca esperes una respuesta de tu saliente/amigo con derecho/chongo/ex que no es ex porque sigue revoloteando. Vos todavía le seguís creyendo. Si no te contesta un sábado, menos te va a contestar un domingo. Eso sabelo desde ya, así que si tenés pensado cortarte las venas con un bizcocho Pagnifique de la semana pasada ¡hacelo!, es ahora.

No te pongas a pensar en todo el trabajo que te quedó acumulado de la semana. Vas a empezar a desvariar y a soñar en la siesta con eso. Soñé toda mi siesta de domingo y me dieron pila de ganas de ser Paris Hilton o Victoria Rodríguez comprando todo el día en el Punta Carretas Shopping y comiendo un helado de Freddo.

No mires programas como Home & Health. Seguro son programas de novias que no tienen plata para su vestido, o novias que tienen demasiada plata para su fiesta y vos ahí sentadita frente al sillón con un plato de ravioles a medio terminar. Puede llegar a ser patético y triste.

Que no se te de por ordenar tu placard. Vas a llorar horas frente al espejo asumiendo que no te entra nada y que tu ropa es horrible. El típico drama de minita. Por eso, siempre es bueno levantarse los lunes, bañarse y agarrar lo primero que te queda cómodo, así sin pensar. Las neuronas en la mañana siguen durmiendo y eso es tremendo plus.

No te hagas la depre y armes una playlist de canciones para “mujeres como yo que fueron dejadas y lo único que hacen es llorar porque el no las ama pero sigue revoloteando”. Si vas a llorar un domingo que sea de risa. Pelotuda.

No te creas la ama de casa porque todos sabemos que sos una inútil. No agarres el Cif ni el Fabuloso un domingo. Si vas a limpiar, hacelo un sábado de mañana o mantené ordenado en la semana. Nadie va a ir a inspeccionar tu casa un domingo a la tarde, ni tus vecinos van a saber que toda esa montaña de platos está para lavar.

No te ensañes con Cuevana. Cuevana es como ese saliente que está cuando estás divina, pero cuando estás hecha concha de pijama y con el rimel corrido, no te da ni pelota. No te va a cargar ni la película de los 101 Dálmatas, así que intenta otra página o buscate un buen libro para leer.

No te gastes en cocinar. Los ravioles siempre vienen bien, o date un gusto y andá por esa milanga con fritas que tanto esperaste en la semana. De lo contrario corré para la casa del familiar más próximo: comé, reíte, hacete la boluda y andate con la paz de no tener que lavar ni un plato.

Menos que menos vayas a un shopping un domingo. Hordas de gente que quiere pasear con termo, mate, cochecito, descuentos del Indian Outlet y señoras que te empujan con tal de comer ese bocadito que regala la promotora. Si tenés que ir a cambiar una remerita que se le está por vencer el plazo de 30 días o querés reventar tu tarjeta, hacelo un día de semana.

No te pienses que este post es como la Cosmo. Acá no hablamos de posiciones sexuales ni de qué le podés escribir al chongo a las 12 del mediodía para que se excite. Ni tampoco te vamos a dar ideas para tu casamiento. Antes del casorio tenemos que arreglar ese temita con el saliente/amigo con derecho/boludo que me cagó la vida y que sigue molestando.

Te puede interesar...